Un cliente que busca un técnico de climatización, una empresa de limpieza o un servicio de mantenimiento no te conoce. Antes de llamar, mira dos cosas en Google: cuántas reseñas tienes y qué dicen. La mayoría de empresas de servicios hacen bien su trabajo, pero tienen pocas reseñas por una razón muy simple: no las piden, o las piden mal. En esta guía te contamos cómo hacerlo bien, con mensajes que puedes copiar y sin saltarte ninguna norma.
En resumen
- Pide la reseña justo después de un trabajo bien hecho, cuando el cliente está satisfecho.
- Usa el enlace directo o el código QR que te da tu Perfil de Empresa en «Pedir reseñas».
- Envía un mensaje corto y personal por WhatsApp o correo, y como mucho un recordatorio.
- Responde a todas, también a las negativas, con calma y ofreciendo solución.
- Nada de comprar reseñas, dar incentivos, pedirlas solo a los contentos ni que reseñe tu equipo.
Por qué las reseñas importan tanto
Las reseñas trabajan para ti en dos frentes a la vez:
- En el ranking local. Google explica que ordena los resultados locales por relevancia (lo bien que encajas con la búsqueda), distancia (lo cerca que estás de quien busca) e importancia (lo conocida que es tu empresa). Sobre esta última, su propia ayuda indica que el número de reseñas y la valoración se tienen en cuenta, y que más reseñas y valoraciones positivas pueden mejorar tu posición.
- En la decisión del cliente. Entre tres empresas del mapa, la que tiene reseñas recientes y detalladas transmite más confianza que la que tiene cuatro de hace años. Y el cliente lee también cómo respondes.
Hay otro detalle útil: cuando un cliente escribe en su reseña el servicio y la zona («nos revisaron la caldera en Terrassa»), le está explicando a quien lee qué haces y dónde. No le dictes el texto, pero sí puedes animarle a contarlo con sus palabras.
Si todavía no tienes el perfil verificado y completo, empieza por ahí: lo explicamos paso a paso en cómo aparecer en Google Maps.
Cuándo pedir la reseña
El momento lo es casi todo. La misma petición funciona muy distinto según cuándo llega:
- Al terminar el trabajo y comprobar que todo funciona. El aire ya enfría, la oficina está limpia, la avería está resuelta. Es cuando el cliente está más contento y lo tiene más fresco.
- Cuando el cliente te da las gracias. Si te dice «qué rápido» o «muy bien todo», ese es el momento de pedírselo en persona: «¿Nos harías un favor? Te paso un enlace para que lo cuentes en Google».
- En servicios recurrentes (limpieza, mantenimiento, asesoría), tras el primer mes o después de resolver bien una incidencia, no el primer día.
- Mejor el mismo día o al día siguiente. Pasada una semana, la mayoría ya no se acuerda o no le apetece.
Evita pedirla con la factura en la mano o si ha habido algún problema sin cerrar. Primero se resuelve, después se pide.
Un matiz importante: pedirla a todos tus clientes está bien. Lo que no está permitido es elegir a quién se la pides según si crees que será buena; lo vemos en el apartado de lo que Google prohíbe.
Consigue tu enlace directo (y el código QR)
Cuanto menos tenga que buscar el cliente, más reseñas conseguirás. No le digas «búscanos en Google y déjanos una reseña»: dale un enlace que abra directamente la ventana para escribirla.
- Busca el nombre de tu empresa en Google o abre Google Maps con la cuenta que gestiona el perfil.
- En el panel de tu Perfil de Empresa, pulsa «Pedir reseñas» (en algunas versiones aparece dentro del apartado de reseñas o en el menú «Leer reseñas»).
- Copia el enlace corto. Según la versión, Google también te ofrece un código QR para descargar.
- Guárdalo en un sitio a mano: respuestas rápidas de WhatsApp Business, firma del correo, el móvil de cada técnico.
El código QR funciona muy bien impreso en el parte de trabajo, en una tarjeta que el técnico deja al terminar o en la pegatina de mantenimiento del equipo. Eso sí, pide que el cliente lo escanee con su propio móvil, no con una tableta de la empresa: las reseñas publicadas desde un mismo dispositivo pueden acabar filtradas.
Si Google no te ofrece el QR, o quieres el mensaje ya preparado con tu enlace, usa nuestra herramienta gratis: enlace y QR para pedir reseñas en Google.
Mensajes que puedes copiar
Cortos, personales y con el enlace al final. Cambia lo que va entre corchetes y escríbelos como hablas tú.
WhatsApp, justo después del servicio
Hola, [nombre]. Soy [tu nombre], de [empresa]. Gracias por confiar en nosotros para [la revisión del aire acondicionado]. Si te ha ido bien, nos ayudaría mucho que lo contaras en Google, te lleva un minuto: [enlace]. ¡Cualquier cosa, aquí nos tienes!
Correo electrónico
Asunto: ¿Qué tal ha ido [el servicio]?
Hola, [nombre]:
Gracias por contar con [empresa] para [la limpieza de vuestras oficinas]. Esperamos que todo haya quedado como esperabas. Si es así, tu opinión en Google nos ayuda a que otras empresas de [zona] nos encuentren: [enlace].
Y si algo no ha ido bien, respóndenos a este correo y lo solucionamos.
Un saludo,
[tu nombre] · [teléfono]
Recordatorio (solo uno, dos o tres días después)
Hola, [nombre]. Te escribo solo para recordarte el enlace por si no lo viste: [enlace]. Si no te va bien, no te preocupes. ¡Gracias de nuevo!
Fíjate en que el correo invita a contar los problemas, pero no condiciona la reseña: el enlace está ahí para todo el mundo. Esa es la diferencia entre atender bien a un cliente y hacer una criba, que Google no permite.
Cómo responder a las reseñas (con ejemplos)
Responder es gratis y tiene doble efecto: el cliente se siente escuchado y quien te está comparando ve cómo tratas a la gente. Google, de hecho, recomienda contestar. Algunas pautas:
- Responde pronto, idealmente en un par de días.
- Usa el nombre del cliente y menciona el servicio, sin forzar palabras clave.
- No copies la misma respuesta en todas: se nota.
- Nunca publiques datos personales del cliente (dirección, teléfono, importes).
A una reseña positiva
Gracias, Marta. Nos alegra que la revisión de la caldera fuera rápida y que todo quedara funcionando. Para cualquier cosa, ya sabes dónde estamos. ¡Hasta la próxima revisión!
A una reseña negativa
Respira antes de escribir. No contestas solo a esa persona, sino a todos los que la leerán después. Reconoce lo que haya de cierto, explica sin discutir y lleva la conversación a privado:
Hola, Jordi. Sentimos que el técnico llegara más tarde de lo que te dijimos; no es lo que queremos ofrecer y ya lo hemos revisado con el equipo para que no se repita. Nos gustaría hablarlo contigo y compensarte las molestias: llámanos al [teléfono] o escríbenos a [correo] y te atendemos directamente.
A una reseña sin texto o que no reconoces
Gracias por tu valoración. No encontramos tu servicio con este nombre; si quieres contarnos qué ha pasado, escríbenos a [correo] y lo revisamos.
Si la resolución es buena, no está de más preguntarle al cliente si quiere actualizar su reseña. Pedírselo es correcto; presionarle u ofrecerle algo a cambio, no.
Lo que Google prohíbe (y te puede costar caro)
Las normas de contenido de Google sobre reseñas son claras y, además, en la Unión Europea publicar o encargar reseñas falsas se considera una práctica comercial desleal. Esto es lo que no debes hacer:
- Comprar reseñas o contratar servicios que las «consiguen». Es la vía más rápida para perderlo todo.
- Ofrecer incentivos: descuentos, regalos, sorteos o dinero a cambio de una reseña, aunque no exijas que sea positiva.
- Pedirlas solo a los clientes contentos (lo que en inglés se llama review gating): por ejemplo, enviar primero una encuesta y mandar a Google solo a quien puntúa alto. Puedes recoger opiniones internas, pero el enlace de Google debe llegar a todos por igual.
- Que reseñen tus empleados, socios, familiares o tú mismo. Es conflicto de intereses.
- Dejar reseñas negativas a la competencia o pedir a otros que lo hagan.
- Escribir tú las reseñas «en nombre» de clientes o publicarlas desde el dispositivo de la empresa.
Google detecta muchos de estos patrones de forma automática. Las consecuencias van desde eliminar reseñas hasta restringir el perfil y, en algunos países, mostrar un aviso público de que se han detectado reseñas falsas. Ninguna cifra de estrellas compensa ese riesgo.
Qué hacer con reseñas falsas u ofensivas
Una reseña negativa real no se puede eliminar. Pero si una reseña incumple las normas (es de alguien que nunca ha sido cliente, es spam, contiene insultos, discursos de odio o datos personales, o viene claramente de la competencia), puedes pedir que la revisen:
- Denúnciala desde tu perfil o desde Google Maps, en las opciones de la reseña («Denunciar reseña»), eligiendo el motivo que mejor encaje.
- Consulta el estado de la denuncia en la herramienta de gestión de reseñas de Google. Si la rechazan y crees que se equivocan, desde ahí puedes recurrir una vez, aportando información.
- Responde con serenidad mientras tanto, sin acusar a nadie: «No encontramos ningún servicio con este nombre en nuestros registros. Si eres cliente, escríbenos a [correo] y lo revisamos». Quien lo lea sacará sus conclusiones.
- Si recibes una oleada de reseñas falsas de golpe, documéntalo con capturas y contacta con el soporte del Perfil de Empresa. Si el contenido es difamatorio, consulta con un abogado: Google tiene también un procedimiento para retirar contenido por motivos legales.
Lo que mejor diluye una mala reseña injusta no es borrarla, sino tener muchas reseñas reales y recientes alrededor.
Conviértelo en rutina, no en campaña
El error más común es pedir reseñas a toda la agenda en una tarde y olvidarse durante meses. Un goteo constante es más natural, levanta menos sospechas y mantiene tu perfil al día frente a la competencia. Para que funcione sin depender de la memoria:
- Decide quién la pide: el técnico en persona y la oficina con el mensaje, el mismo día.
- Ten el enlace a mano en respuestas rápidas, la firma del correo y el parte de trabajo con QR.
- Revisa las reseñas una vez por semana y responde a todas las pendientes.
- Enlaza tus reseñas desde la web o enseña algunas con su enlace a Google, para que quien llegue a tu web también las vea.
Si quieres ver cómo integramos esto en un proyecto real, en el caso de Pablo Escayola contamos cómo planteamos una web con páginas por zona y datos estructurados para reforzar su presencia local. Y si prefieres que nos encarguemos nosotros del perfil, las respuestas y el seguimiento, es parte de nuestro servicio de SEO local.
Preguntas frecuentes
No. Las normas de Google prohíben ofrecer o recibir cualquier incentivo a cambio de reseñas, aunque no pidas que sean positivas: descuentos, regalos, sorteos o dinero. Lo que sí puedes hacer es pedirla de forma sencilla y facilitar el enlace.
No. Google considera conflicto de intereses que reseñen la empresa sus propietarios, empleados, antiguos empleados o personas con un interés directo. Esas reseñas pueden eliminarse y perjudicar al perfil.
No directamente. Como propietario solo puedes denunciarla si incumple las normas de Google (por ejemplo, si es falsa, ofensiva o de alguien que nunca ha sido cliente) y responder públicamente. Si es una opinión real, aunque sea dura, lo mejor es contestar con calma y ofrecer una solución.
Google revisa las reseñas de forma automática y a veces las retiene o las filtra, por ejemplo si se publican muchas en poco tiempo, desde el mismo dispositivo o desde cuentas recién creadas. Pide al cliente que la publique desde su móvil y su cuenta habitual, y no fuerces varias seguidas en el mismo lugar.
No hay una cifra mágica. Google indica que el número de reseñas y la valoración influyen en el posicionamiento local, pero también cuentan la relevancia y la distancia. Más que una cantidad concreta, importa tener reseñas recientes y constantes comparadas con las de tu competencia en tu zona.
Sí. Google recomienda responder porque muestra que valoras a tus clientes, y quien está decidiendo si llamarte lee cómo contestas, sobre todo a las críticas. Una buena respuesta a una reseña negativa puede generar más confianza que otra reseña de cinco estrellas.



